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La locomotora del oeste

“Si el conocimiento no llega a la gente, no tiene sentido”

Mauricio De Marzi, científico y docente universitario, adelantó que trabaja en un proyecto para crear un laboratorio para investigación en el Centro Regional Chivilcoy de la Unlu


Mauricio De Marzi, bioquímico doctorado en inmunología, es un joven científico chivilcoyano que se desempeña como investigador y docente en el Consejo Nacional de Estudios Científicos y Técnicos (Conicet), la Universidad de Buenos Aires (Uba) y la Universidad Nacional de Luján (Unlu).
En diálogo con “La locomotora”, el investigador habló de su actividad y del rol de las universidades; destacó el aumento de presupuesto para el área de ciencia y tecnología y adelantó que trabaja en un proyecto para crear un laboratorio en el Centro Regional Chivilcoy de la Unlu.

¿En qué consiste tu actividad como investigador?

La actividad es muy variada, mucho más de lo que me imaginaba al comenzar la carrera. Tenemos actividad experimental; trabajamos mucho en la mesada, en el laboratorio, hacemos muchos “experimentos”, “experiencias”, tanto con animales de laboratorio como in vitro.
En inmunología tenemos, a su vez, varias líneas en el grupo de trabajo. Líneas que desarrollan tareas de investigación con toxinas de origen bacteriano y viral; otras líneas que trabajan en enfermedades autoinmunes; líneas muy recientes que están empezando a trabajar con enfermedades cancerosas y también con alguna que otra línea involucrada en enfermedades inmunosupresoras. O sea que estamos abarcando las diferentes patologías relacionadas con el sistema inmune. Lo hacemos a nivel molecular. Estamos trabajando en clonación de moléculas humanas o de patógenos y estudiando cómo interaccionan con otras moléculas, cuál es el efecto que tienen sobre diferentes tipos celulares, qué respuestas genera esa célula y cómo poder modular la respuesta inmune para beneficio del combate de esa enfermedad.

¿En qué institución te estás desempeñando?

Soy investigador del Conicet, pero también docente de la Universidad de Buenos Aires (Uba), en la Facultad de Farmacia y Bioquímica –en la cátedra de inmunología- y también estoy a cargo, soy profesor responsable de inmunología de la Universidad Nacional de Luján (Unlu) desde hace cuatro años, más o menos. Eso es para la Licenciatura en Ciencias Biológicas.
Dentro de todo ese espectro hago investigación y docencia para las universidades. Tenemos subsidios tanto del Conicet como de la Uba, la Unlu, algún que otro subsidio internacional o subsidios de la Agencia Nacional de Promoción Científica y Tecnológica (Anpcyt), que es uno de los principales soportes de la ciencia acá, en la Argentina.

¿Cómo se define la inmunología desde el punto de vista científico?

La palabra inmunología deriva del latín. Muchas veces se refiere a la “inmunidad parlamentaria”, que tiene un parlamentario a quien no se lo puede acusar. Es un término de origen común. El sistema inmune es el sistema que tenemos los humanos en especial y los mamíferos en general, en realidad todos los seres vivos tenemos un sistema inmune. Este sistema se encarga de nuestra defensa, como si fuera nuestro ejército, que nos defiende aquellos invasores extraños, que son las bacterias, los virus, los hongos, parásitos. El sistema inmune comprende un arsenal de diferentes células y moléculas, como los anticuerpos, preparados para luchar y eliminar toda aquella cosa extraña que ingresa a nuestro cuerpo.
Nosotros estudiamos enfermedades que no tienen que ver con infecciones –infecciones serían virus, bacterias y hongos-. Son enfermedades autoinmunes o el mismo cáncer. Esos son problemas del sistema inmune. Una enfermedad autoinmune es una enfermedad en la cual el sistema inmune nos ataca a nosotros mismos. Una enfermedad inmunosupresora se produce cuando nuestro sistema inmune no alcanza a responder lo suficientemente bien. El desarrollo del cáncer tiene que ver con fallas en el sistema inmune. El sistema inmune tiene un estado de vigilancia continua para cualquier célula defectuosa. No solamente va a matar a una célula que nos infecta. Supongamos que hablamos de células hepáticas. Estas se reproducen constantemente, envejecen y mueren. Nosotros tenemos células que eliminan esas células que mueren y si alguna célula hepática se degenera y empieza a formar lo que sería el embrión de un tumor, nuestras células del sistema inmune también eliminan esas células. Cuando nuestro sistema inmune no es capaz de reconocer o eliminar esas células, es cuando aparece el tumor.

El Conicet tiene una estructura muy amplia. ¿En qué instituto te desempeñás?

Estoy en el Instituto de Estudios de Inmunidad Humoral (Idehu). Comparte el espacio físico con la cátedra de Inmunología de la Facultad de Farmacia y Bioquímica, que es la primera cátedra de inmunología de Latinoamérica. Tiene unos treinta años de existencia. Trabajo ahí desde hace diez años, cuando me recibí de bioquímico.
Es uno de los institutos que se denominan Conicet-Uba. Por un convenio entre el Conicet y la Uba, hay varios institutos que son administrados en forma conjunta. Hay un director de instituto del Conicet, como así también un profesor titular de la Uba. Las dos instituciones dan soporte económico y físico, digamos de infraestructura, para el mantenimiento del instituto.

¿Cómo evaluás la actualidad del sistema científico-tecnológico argentino?

Primero, si miro desde que yo ingresé al sistema, creo que estamos en el mejor momento. Ingresé en el año 2000; así que te podés imaginar todo lo que fue: estuve meses sin cobrar, tuve el descuento del 13%... Realmente la pasamos mal y sin subsidios. Nosotros no podemos investigar si no tenemos subsidios. Necesitamos dinero para comprar reactivos, que son carísimos. La inflación y el momento de aumento del dólar hacían imposible comprar reactivos. Nos daban 500 pesos para comprar algo y, cuando lo recibíamos, ya costaba 1000. Se hizo muy difícil del año 2000 al 2002 o 2003.
El 2009 fue el mejor año. El 2010 se amesetó un poco, desde mi punto de vista, pero rescato el crecimiento de la inversión que se hizo en ciencia y tecnología. Hemos aumentado mucho el porcentaje del Pbi (Producto Bruto Interno) que se está invirtiendo. Por otra parte, la creación del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva es muy importante también, porque está a cargo de un científico. La ciencia depende ahora de alguien que trabajó en un laboratorio, que tuvo que poner las manos en la mesada, en los experimentos; así que tenemos muchas esperanzas en que este ministerio dé un impulso aún más fuerte, porque todavía nos falta mucho.
Hay que sacarse el sombrero con la ciencia argentina, porque ha logrado avances muy importantes. Tiene científicos de primer nivel reconocidos en el mundo, pero no solamente trabajando en otros países, sino también en la Argentina.
(El panorama seguirá mejorando) de acá a unos años, si se mantiene el nivel de aumento en la inversión en ciencia y tecnología, un aumento en la inversión privada -porque la Argentina tiene muy poca inversión privada-, una coordinación entre inversión pública e inversión privada y una coordinación entre ciencia básica y ciencia aplicada, para que la ciencia no solamente quede en resultados publicados. Nosotros vivimos de publicaciones científicas, pero en realidad lo que necesitamos es que esa generación de conocimiento llegue a la gente, llegue a un bienestar, que es por lo que cada uno de nosotros trabajamos. Es muy frustrante ver que uno logra conocimientos que después no llegan a la gente. Si no llega a la gente, no tiene sentido.

La baja participación del sector privado, se observa con un simple repaso por el mapa de los organismos científico-tecnológicos, que en su mayoría pertenecen al Estado Nacional, las provincias o las universidades. ¿A qué atribuís este fenómeno, que no se da en el llamado Primer Mundo?

En los países del Primer Mundo, la inversión privada supera a la estatal. La estatal, por lo general, va a puntos muy críticos. Por ejemplo, si vamos al país más productor de conocimiento científico, que es Estados Unidos, la inversión estatal norteamericana tiene que ver con desarrollo científico en la defensa y otras áreas críticas. En Argentina, prácticamente el Estado Nacional y los estados provinciales se hacen cargo del desarrollo científico para todas las áreas: más críticas, menos críticas, básicas y aplicadas. El problema es que la inversión en ciencia y tecnología es de muy alto riesgo y de muy largos plazos. Y en Argentina, los empresarios no están preparados o dispuestos a trabajar en esas condiciones. Como decía mi jefe, bajo quien hice el doctorado, en ciencia de cada cien experimentos te sale uno. Eso implica un gasto económico terrible en reactivos, en cosas que uno hace. Por lo general, los científicos no son hipergenios que se acuestan un día y se levantan al otro con soluciones mágicas. Hay que trabajar muchísimo, hacer experimentos y repetirlos, hacerlos de nuevo, y salen mal, ir para un lado e ir para el otro. Eso demanda mucho dinero de inversión y mucho tiempo de espera para resultados.
Uno ve que hay un ingreso de inversión privada en los momentos finales de un desarrollo tecnológico, cuando ya está en una fase de desarrollo previa a una posible salida al mercado, ya sea una vacuna que está en fase experimental en humanos o un desarrollo biotecnológico aplicable a una escala industrial. En lo que es desarrollo básico, hay muy poco. Algunos laboratorios nacionales lo están haciendo, pero son los menos.

Hace dos años, al comenzar nuestro ciclo de radio, reivindicábamos el retorno al país de 600 científicos. Hoy están cerca de los 800. ¿Por qué antes se iban y ahora regresan?

El por qué se iban era muy claro: el no tener futuro en el país, no poder desarrollar las tareas que uno quiere ni tener un sueldo que te permita vivir dignamente, hacía que una gran parte de los científicos se fueran. Aún así no se iban todos; aún así volvían muchos. Hoy en día, con esta mejora económica que hay, tanto a nivel de sueldos y dinero disponible para realizar tareas de investigación, hace que sea muchísimo más atractivo volver.
¿Por qué vuelven? Independientemente de lo económico, vuelven porque a todos los argentinos nos gusta vivir en la Argentina. Tenemos nuestra idiosincrasia y necesitamos de nuestras familias, de nuestros amigos, comer un asado, ir a jugar al fútbol o al padel o al truco. Ese tipo de cosas, cuando uno está en el exterior, uno las pierde. No tuve experiencia de trabajo en Europa; sí en Estados Unidos. Es todo muy lindo: uno está en el laboratorio trabajando, escribe una notita y al otro día tiene el reactivo que necesita. Acá, aún hoy en día, necesitamos dos o tres meses para recibir los reactivos. La comparación del ritmo de trabajo y de la producción que uno puede tener allá con la de acá, es inigualable, aún para esta realidad actual de la ciencia en la Argentina. Hay gente a la que le gusta, pero no cualquiera se adapta a ese estilo de vida. Al llegar, casi ni se habla con los compañeros, es otro idioma, los chistes no son los mismos, no te entienden o, sin te los están haciendo, vos no los entendés… Realmente uno extraña mucho eso. Cuando volví de Estados Unidos, volví convencido de que quería seguir viviendo en la Argentina. Que me podía ir al exterior a trabajar por corto tiempo, porque nuestro trabajo es muy internacional, de una colaboración constancia. El ambiente científico no reconoce barreras o, por lo menos, no debería en ningún caso reconocer barreras. Uno trabaja con gente de Alemania, de Estados Unidos, de Nueva Zelanda, de Italia, de España, de Francia, de Brasil. El conocimiento es para la humanidad, no para guardárselo uno. Por eso, cuando uno obtiene un resultado, publica en una revista internacional a la que tiene acceso todo el mundo.
En definitiva, creo que es eso lo que a uno lo trae de vuelta. Fui por corto tiempo, en pleno desastre económico del 2001, pero a mí me gusta vivir acá y quería desarrollar mi tarea acá. De hecho, hoy en día estoy en Chivilcoy con mi familia.

Esto te obliga a viajar periódicamente a Buenos Aires.

Sí, viajo a Buenos Aires, porque toda la tarea intelectual, de lectura de publicaciones de otros autores o escrituras de publicaciones nuestras, toda la parte de evaluación y diseño experimental, lo puedo hacer en mi casa. Siempre es conveniente estar en el laboratorio, porque nos reunimos cuatro o cinco y discutimos “mirá lo que puse acá”, “te parece que lo hagamos as픅 El intercambio entre colegas es muy importante, pero la parte experimental sí o sí la tengo que hacer en el laboratorio. Somos grandes, somos muchos, pero todos tenemos que colaborar con diferentes cosas. Cada uno tiene más experiencias en algún tipo de técnicas y otros en otras; entonces, tengo que viajar a Buenos Aires para trabajar. Así que la parte experimental estoy realizando en el Idehu. Tengo un par de chicos todavía no graduados, futuros biólogos, que están trabajando conmigo en Luján. Mi idea es desarrollar un laboratorio en la Unlu. Por un lado estamos en la sede central, donde está la carrera, pero también mi idea es armar un laboratorio de investigaciones en la sede regional de Chivilcoy.

¡Qué emprendimiento interesante para Chivilcoy y la zona!

Sería muy interesante, y lo he hablado con el director del Centro Regional, porque la potencialidad para hacer cosas es inimaginable. Mi idea es poder tener un grupo que realice investigación básica y brinde servicios, de acuerdo a los conocimientos que nosotros tenemos. Podríamos tener convenios con hospitales como con laboratorios privados para hacer servicios sobre técnicas que no se realizan en la ciudad, ni siquiera en la zona. Son derivados a Buenos Aires o a La Plata y nosotros podríamos hacerlos tranquilamente. Teniendo la tecnología tenemos todo, pero para eso necesitamos primero un laboratorio, inversión en equipamiento y después la gente capacitada. Cuando está el laboratorio y el equipamiento, la gente capacitada viene sola. Hay muchísima gente que quiere salir de Buenos Aires. El sistema científico-tecnológico argentino está en un 90% centralizado en Buenos Aires.

En el sistema universitario hay una realidad que cuesta revertir: hay superpoblación en las carreras tradicionales y muy pocos ingresos en las carreras de ciencia básica. ¿Qué políticas están faltando desde el Estado para lograr un mayor interés de parte de los jóvenes por esas áreas fundamentales para el conocimiento?

Por un lado difusión. Tiene que haber mucha más difusión en las escuelas. En la Unlu estuvimos haciendo difusión en Luján. Sé que acá, en Chivilcoy, la han estado haciendo también, pero falta mucho más acerca de la potencialidad de cada una de las carreras. Hay gente que ni se imagina. Cuando digo que soy científico, todo el mundo piensa que tengo un laboratorio de análisis clínicos y que hago eso. Sin embargo, el bioquímico tiene un espectro de capacidad laboral impresionante. Los biólogos también. La gente piensa que un matemático va a ir a enseñar a una escuela y no es así. Hay un montón de trabajos.
Es un trabajo que tiene que empezar desde la secundaria. Un problema muy grave es la articulación de la secundaria con la universidad y eso lleva a un porcentaje de deserción en las carreras realmente muy alto. Eso genera diferentes trastornos: para el chico que pierde tiempo y para el Estado que pierde dinero, porque está invirtiendo en algo que después no va a funcionar y entonces, no hay eficiencia en el gasto.
Por otro lado, también, hay que desarrollar las áreas de trabajo. Hoy en día, esto de la concentración es un grave problema. Para trabajar en ciencias básicas, uno tiene que vivir en Buenos Aires o alguna otra urbe importante. Puede ser Mendoza, Rosario, algo en Córdoba, Tucumán, un poco en Bariloche y no hay mucho más.
Se están creando un montón de universidades. Como docente universitario no estoy en contra de la creación de universidades, pero me parece que no está siguiendo un plan estratégico. Si agarramos un mapa y hacemos un puntito rojo por cada universidad que se crea, las vamos a estar superponiendo en el cordón del conurbano bonaerense. Si bien tenemos muchísimos habitantes, la creación de muchas universidades en un área geográfica muy pequeña, no hace más que debilitar a esas universidades. La calidad de la enseñanza y la calidad de los docentes no llega a ser la misma y muchas universidades no tienen la potencialidad de desarrollar las carreras que enseña en esa zona. Dentro de un plan estratégico real, tendrían que crearse universidades nacionales a lo largo y a lo ancho del país, dando especial énfasis a las carreras que se pueden desarrollar en esa zona.
Hoy en día, muchas de las carreras que se pueden cursar fuera del ámbito de Capital Federal y Gran Buenos Aires son carreras en las que la inversión es mínima. Las carreras meramente teóricas se pueden estudiar en cualquier lado y eso hace que en muchísimas ciudades puedan dar un título en una de esas carreras. Eso genera una multiplicación de egresados, que no se condice con los egresados que el país necesita en ciencias básicas. Porque para generar egresados en ciencias básicas, se requiere una inversión mucho mayor: uno tiene que tener infraestructura, equipamiento, laboratorios y docentes de primera calidad. No hablo solo del poder de enseñanza. Lo importante es que el docente universitario también haga investigación, porque tiene que generar conocimiento genuino y esa es la mejor forma de transmitirle a sus alumnos los avances que hay. La idealidad es que los docentes universitarios, en una amplia mayoría, sean investigadores. Después tiene que haber un porcentaje que sean profesionales, porque es importante que enseñen la profesión fuera de la universidad.
Pero me parece que, hoy en día, en muchas de las carreras hay muchos docentes que no hacen investigación o, si la hacen, no la hacen dentro de ese ámbito universitario en el que están trabajando. Entonces, eso va en desmedro de muchas de las carreras.

Una reflexión final.

La ciencia necesita difusión. A todos los que trabajamos en el sistema científico nos interesa la difusión, porque la gente necesita saber en qué trabaja un científico, qué es lo que hace… Necesitamos que la gente sepa que cualquier persona que está en la calle puede ser científico. No es una mente brillante, aunque las hay, pero el común de los científicos somos gente normal, que nos gusta hacer una cosa y la hacemos con mucho sacrificio y dedicación. Es necesario que la gente sepa que ese dinero que se está invirtiendo va a parar a buenas manos y no es una inversión donde uno va a ver el rédito a corto plazo. Son inversiones a largo plazo y, si el país apuesta en serio al desarrollo científico y tecnológico, creo que en 15 o 20 años vamos a tener un país muy pujante. Pero no lo vamos a ver antes. Así que hay que tener paciencia con esto.

Entrevista: José Yapor



Estadísticas educacionales del partido de Chivilcoy

Una buena forma de conocer a nuestro partido de Chivilcoy desde el punto de vista educacional es indagar en estadísticas de organismos gubernamentales, esto sin menospreciar a las consultoras privadas pero entre éstas y, por ejemplo, el tan atacado INDEC existe una diferencia considerable en cuanto a escala y estructura lo cual repercute decisivamente en la fidelidad y representatividad de los resultados. Baste solo el ejemplo de observar, cómo en pocas horas el Estado fue capaz de “tocar todos los timbres” de las hogares de nuestro país y recabar la información necesaria para el desarrollo de sus políticas públicas. Se requiere como mínimo disponer de una infraestructura muy importante para realizar esta tarea en tiempo y forma, imposible de igualar desde el sector privado. Hay varios motivos que fundamentan la casi inviabilidad de estudios estadísticos privados (la recolección directa de los datos) pero el principal gira alrededor de que las consultoras particulares, por una cuestión de costos, trabajan con muestras relativamente chicas a partir de las cuales realizan extrapolaciones que tienden a ser forzadas (cuando no, decididamente interesadas).
Optamos, entonces, desde esta columna, por los estudios de organismos estatales y derivar alguna conclusión a partir de ellos.
Vamos a reconstruir una foto del partido de Chivilcoy desde el punto de vista educativo, infraestructura y otras variables como el analfabetismo, repitencia, tasa de escolarización (o sea cuántos chicos están en las escuelas), etc.
Recuerden que en esta misma sección existe un diccionario con terminología específica por si hiciera falta.
Los datos corresponden al Censo 2001 y algunas actualizaciones del Gob de la provincia de Buenos Aires de los años 2004, 2005 y 2007. La intuición y el sentido común nos indican que estos datos pudieron haber mejorado en la actualidad sobre todo por el impacto de la Asignación Universal por Hijo que entre otras cuestiones obliga a los padres a escolarizar a aquellos chicos que no lo estén (creando, aunque mínimamente, las condiciones materiales para que esto sea viable).
Bueno...vamos a los bifes:
Datos estadísticos del partido de Chivilcoy. (educacionales y socioeconómicos)
Cantidad de habitantes..................................................60.762 (censo 2001)
Tasa de crecimiento interanual de la población..........................5.71%
Población en hogares con Necesidades Básicas Insatisfechas............. 7.56%
Población urbana........................................................90.78%
Tasa de analfabetismo...................................................1.78% (serían 923 personas analfabetas mayores de 10 años, en todo el partido de Chivilcoy)

Cantidad de establecimientos ...........................................123 (102 estatales . y 21 privados)
Matrícula ..............................................................19.370 alumnos (15.570 en el sector estatal y 3.800 en el privado)
Tomamos una franja etaria de chivilcoyanos y chivilcoyanas que va desde los 50 a 69 años, el 26% de ellos/as (redondeando) nunca asistió o tiene primaria incompleta. Y el 53% tiene la secundaria incompleta o solo la primaria completa.
Tasa de escolarización, chicos entre 6 y 11 años .......................99.32%
Tasa de escolarización, chicos entre 15 y 17 años ......................81.43% (son bastante menos que la tasa de los más chicos!)
Tasa de abandono interanual polimodal ..................................11.78% (estatal y privado, en el estatal es del 14.10% ! y en el privado 0.51%)
Tasa de repitencia polimodal ...........................................10.00 % (estatal privado. En el estatal es del 11.54% y en el privado 2.54%, posiblemente esta diferencia importante se deba a que en el sector estatal los docentes se encuentren con problemas estructurales de base económica y social presentes en un porcentaje de su matrícula. Por ejemplo, el aumento de alumnos debido a la implementación de la Asignación Universal por Hijo presionó principalmente sobre el sistema de gestión estatal)
Promedio de alumnos por sección en polimodal ...........................25 chicos por sección (es una cantidad bastante manejable aunque recordemos que se trata de un promedio)

Ahora bien, la lectura de estos indicadores no debe realizarse “a la ligera”... imaginemos (para ejemplificar) esta situación:

Evaluamos:

-Tasa de escolarizacion (cant. de alumnos matriculados como porcentaje del grupo . de edad correspondiente )
-Rendimiento escolar de los chicos
-Cobertura del sistema
-Cantidad de alumnos por aula
Y el ejemplo transcurre en un pueblito del interior de la Argentina, en el cual, el estado municipal articulando políticas nacionales y provinciales logra rescatar 5 infantes (de edades que van desde los 10 a los 12 años), de los colmillos del trabajo infantil . Ahora bien estos chicos sacados de, por ejemplo, lavar tachos donde se preparan los agrotóxicos en una granja o hacer equilibrio en los bulevares de alguna avenida vendiendo diarios y, de paso, respirando el humo tóxico de los escapes... decíamos, el Estado rescata a estas criaturas de sus ámbitos “naturales” originales y los coloca en un aula... un aula donde una maestra contiene a 27 alumnos.
¿Qué es lo que sucede inmediatamente? Veamos como se mueven las variables educacionales:
-La cantidad de alumnos en el curso, aumentará en aprox 20% (mas chicos para el mismo docente).
-El rendimiento del curso se va a ver afectado a la baja por dos motivos:
-hay mas chicos en el aula y, sobre todo,
-no se puede esperar de estas criaturas, una “performance” acorde con alumnos que recorrieron el circuito educativo desde el nivel inicial y ya están familiarizados con la cultura escolar, sus códigos, etc.
-Es probable, también, que en ese grupo que se agrega, se encuentren más repitentes o más chicos que “tiendan” a repetir (si no se toman los recaudos institucionales necesarios) que en el resto del curso sobre todo debido el contexto socio-cultural y económico (precariedad y marginación) en el que estaban inmersos.
-Como vemos, las tres variables han empeorado.
Bueno... detengamos el análisis de este ejemplo aquí, y comencemos a comparar las dos fotos del sistema.
En la situación original (primera foto) tenemos:
-Cantidad adecuada de chicos por docente.
-Un buen rendimiento del curso en lo pedagógico.
-Una tasa de repitencia normal,
En la segunda foto, luego de la acción positiva del estado en la recuperación de niños en situación de riesgo social nos encontramos con un empeoramiento en algunos indicadores a saber:
-Aumenta la cantidad de chicos por docente debido a las incorporaciones.
-Disminuye el rendimiento promedio del curso ya que los ingresantes seguramente requerirán de mucho más apoyo que el resto.
-La tasa de repitencia tiende a empeorar ya que es probable que alguno de los “nuevos” se caigan y repitan (no, por responsabilidad de ellos, por supuesto).
Entonces (pregunta para el hogar):
-¿Por qué, desde nuestra posición democrática y popular, sostenemos que la segunda situación es mejor que la primera a pesar de presentar indicadores de calidad más deteriorados?
-¿Qué cambió de la primer foto a la segunda?
Respuesta:
La cobertura... la cobertura cuya meta de máxima es la universalización, cuántos chicos están adentro y cuántos afuera. Este parámetro de fundamental indagación cuando estudiamos sistemas educativos de cualquier parte del mundo es la principal columna, cimiento de la CALIDADA EDUCATIVA. No hay buena calidad educativa con infantes vendiendo diarios y “curitas” a la salida de los bancos.
Entonces vemos que en la segunda situación la cobertura aumentó un 20%... y esto ya es suficiente para elegirla y no olvidando, claro está, que restan resolver problemas sintomáticos de todo crecimiento.
Con este ejemplo quisimos graficar la necesidad de leer e interpretar a los datos estadísticos con mucho cuidado por ejemplo, es probable que a causa de la Asignación Universal por Hijo se hayan “desfondado pisos” de varias aulas en nuestro país con el aumento del 25-30% de la matrícula (será cuestión de reforzar tirantes o construir nuevos establecimientos y no, de expulsar alumnos por ejemplo, no tomando los recaudos institucionales necesarios para evitar que estás incorporaciones nuevas tomen por la senda de la repitencia y se vuelvan a caer del sistema. Sospechemos que la repitencia y el abandono son ingredientes de la misma ensalada, es decir que la repitencia es la antesala del abandono o sea del fracaso escolar... mejor dicho: del fracaso de la comunidad (no, del niño!!) en incorporar a una criatura al mundo adulto, objetivo principal de la escuela .
Nos vemos en la próxima nota.
Autor: Marcelo Lobo

Y llegamos al final del recorrido

Y llegamos al final del recorrido

Foto en los estudios de la radio: José Yapor, Juan Larrea y Marcelo Lobo

Amigos de La locomotora del Oeste:

El domingo 27 de febrero hicimos el último programa de nuestra tercera temporada en la rafiofonía chivilcoyana, simpre por Radio Local (FM 103.7).

Vayan nuestros agradecimientos a todos los que hicieron posible que La locomotora estuviera nuevamente en el aire:

-A Ismael Aronne, director y propietario de la emisora

-A las firmas comerciales que nos dieron su apoyo publicitario: Kassy al Kosto, Dekalube - Consumibles Industriales, Supermercado Villafañe y Antonio Hnos.

-A las organizaciones sindicales auspiciantes: las seccionales locales de la Unión Obrera Metalúrgica (Uom), Asociación Trabajadores de la Industria Lechera (Atilra), Asociación Bancaria y Sindicato Luz y Fuerza Mercedes

-A todos los compañeros de Radio Local

-A nuestros oyentes y a nuestras familias

A todos, muchas gracias, y hasta la cuarta temporada.

Juan, Marcelo y José.

El domingo 27/2 cerramos el tercer ciclo

Amigos de La locomotora del Oeste:


Como lo habíamos adelantado semanas atrás, el domingo 27/2 haremos nuestro último programa del tercer ciclo, por Radio Local 103.7 (se puede sintonizar por internet en www.radiolocalfm.com.ar.

Pondremos al aire dos notas logradas en nuestra visita a Emilio Ayarza, una de las localidades del Partido de Chivilcoy que fue testigo de épocas mejores, cuando corrían los servicios del Ferrocarril Sarmiento que la conectaban con estación Once y el oeste bonaerense. Dos vecinos testimonian sobre un presente difícil, marcado por el éxodo y la falta de puestos de trabajo.

Además, en nuestra evocación permanente del pasado ferroviario, compartiremos un breve fragmento de una entrevista con un ex trabajador del riel, Eduardo Luis Antonio, quien se desempeñó en estaciones como Suipacha, Mercedes, García y Chivilcoy.

Como cada domingo, tendremos el valiosísimo aporte de Juan Larrea, con su Viaje al Chivilcoy de antaño, y de Marcelo Lobo, con El furgón de cola, micro este último dedicado al análisis de temas educativos.

Estás invitado a este último viaje de la tercera temporada. Recordalo: domingo 27/2, de 16 a 18.

Volveremos a estar en el aire, si todo sigue bien, el último domingo de 2011.

Gracias por estar.

José Yapor

¿Qué significa “profundizar el modelo”?

Quienes nos identificamos con el proyecto político inaugurado aquel patriótico 25 de Mayo de 2003, hablamos de la necesidad de “profundizar el modelo”.
En sintonía con ello, metáforas mediante, decimos “que florezcan mil flores”, “nunca menos”, “ni un paso atrás”.
Pero, más allá de estas expresiones tan corrientes por estos días de un año electoral, es necesario reflexionar sobre sus significados.

Si recurrimos al diccionario, encontraremos que para la Real Academia Española “profundizar” significa “hacer más profunda una cosa” y “examinar o penetrar en un tema para llegar a su perfecto conocimiento”. Aunque esta última es la que más se ajusta al tema que tratamos, ambas definiciones son útiles. “Profundo” es, entre muchas otras acepciones, “aquello que no se queda en la superficie, sino que va hasta lo íntimo u oculto de las cosas”.

Si de política hablamos, “modelo” es el conjunto de pensamientos, proyectos y realizaciones que conforman un tipo determinado de sociedad. Así, tuvimos un modelo de desarrollo, crecimiento y justicia social con el primer peronismo y, como contrapartida, otro de desindustrialización, empobrecimiento y exclusión social, con las diversas variantes del neoliberalismo, desde 1955 hasta comienzos de los 2000.
“Profundizar el modelo” significa, entonces, avanzar sobre las cuestiones aún pendientes sin renunciar a los logros tan importantes que se han conseguido. Cabría aquí la metáfora sabatellista que proclama la necesidad de “defender el piso para levantar el techo”.

Un breve repaso por los logros, nos lleva a citar los juicios a los represores, la asignación universal por hijo, la entrega de computadoras a alumnos de escuelas secundarias, la política de desendeudamiento, la recuperación de los fondos jubilatorios, la ley de movilidad provisional, las reestatizaciones de Aerolíneas, el Correo y la empresa de aguas, el regreso de casi 800 científicos, la creación del Ministerio de Ciencia y Tecnología, la reactivación del plan nuclear, la creación de 4 millones de puestos de trabajo, el otorgamiento de más de 2 millones de jubilaciones, la construcción de más de 1.000 escuelas, la finalización de Yacyreta, la inauguración de la Autopista Rosario-Córdoba, la interconexión eléctrica de la Patagonia, la construcción de nuevas usinas y un número importante de obras de infraestructura básica en todas las provincias. Cómo no mencionar las leyes de medios de comunicación audiovisuales y del matrimonio igualitario. Cómo no referirnos al proceso de integración iberoamericana, con el consiguiente fortalecimiento de instituciones como el Mercosur y la Unasur.

No es poco. No es todo.

Falta todavía incluir a los sectores que conforman el “núcleo duro de la pobreza”, aquellos donde hay hasta tres generaciones que no conocieron el trabajo.
Falta avanzar hacia un sistema impositivo progresivo, donde más paguen los sectores que más tienen.
Falta recuperar YPF para los argentinos, para que la petrolera fundada por Hipólito Yrigoyen y Enrique Mosconi vuelva a ser un vector de desarrollo económico y arraigo poblacional en el interior profundo.
Falta una ley de nacionalización de tierras, hoy en manos de multinacionales y magnates extranjeros.
Falta un programa de repoblamiento del interior del país, que ponga freno a un proceso crónico de migraciones hacia el área metropolitana.
Falta un auténtico programa de desarrollo ferroviario, que incluya la rehabilitación de ramales y la reapertura de talleres.
Falta la reforma agraria, aunque esto no sea del agrado de las patronales agropecuarias, para que tanto el latifundio como el minifundio dejen de ser problemas para la actividad productiva sustentable.
Falta hacer una profunda revisión de la explotación minera, que prohíba las actividades a cielo abierto y el uso de veneno.
Faltan programas de nutrición complementarios a las políticas sociales existentes, que garantices que nadie se quede sin comer en un país productor de alimentos.
Falta seguir avanzando en el combate del trabajo “en negro”, tremendo flagelo social, que condena a situaciones de semiexclusión a muchos argentinos.
Faltan viviendas para las familias que todavía no accedieron a los beneficios del Programa Federal.
Falta un seguro de salud que cubra las necesidades de toda la población, partiendo de la idea de gratuidad y con un fuerte acento en la prevención de enfermedades.
Podríamos seguir, pero esto nos da una idea aproximada de lo que significa “profundizar el modelo” en términos reales.

Es mucho lo que se hizo. Es mucho lo que aún falta.

La única garantía para seguir transitando este rumbo de crecimiento con inclusión social es el triunfo del proyecto nacional y popular en las elecciones de octubre próximo.

No aportarán ninguna solución aquellos candidatos y agrupaciones que , en los ’90 y después, condujeron al país a un estado de total indefensión.

Autor: José Yapor

“Vivimos una etapa de consolidación y fortalecimiento”

Carlos Tomada, precandidato a jefe de gobierno porteño por el FpV, sostuvo que el Pro “está cumpliendo un ciclo que se agota”, en una ciudad que hoy exhibe altos niveles de desigualdad social

El ministro de Trabajo de la Nación, Carlos Tomada, destacó que “estamos viviendo una etapa de consolidación y fortalecimiento de la propuesta del kirchnerismo en la Ciudad de Buenos Aires, que se refleja en los altos índices de aceptación e intención de voto que hoy tiene Cristina Fernández de Kirchner”.
Tomada, precandidato a jefe de gobierno porteño por el Frente para la Victoria, dialogó con “La locomotora” el sábado por la mañana, momentos antes de la recorrida que realizó junto a militantes de su sector por las calles del barrio Presidente Mitre. Minutos antes del mediodía, el secretario de Estado arribó a la sede de la agrupación “La Patria Grande” –ubicada en Superí esquina Balbín-, donde fue recibido por el referente Tito Ypas y un nutrido grupo de simpatizantes.
“Estamos construyendo fuerza política para poder ganar las elecciones y sostener todo un proceso de transformaciones que tienen que llevarse a cabo en la Ciudad de Buenos Aires”, enfatizó el ministro. Entre los principales ejes de su propuesta, enumeró “el rescate de la salud pública, la defensa de la educación pública, el cuidado del medio ambiente y de los espacios públicos. Tiene que ver también con algo tan simple como procurar que los habitantes de esta querida ciudad sean un poco más felices todos los días”, agregó.
Carlos Tomada evaluó que el gobierno macrista “está cumpliendo un ciclo que se agota, enredado en ineficacias, en un abandono de lo público y en un hartazgo por parte de la ciudadanía porteña, con relación a expectativas que no cumplió, que motivó que las promesas de campaña fueran fracaso de gestión”. El precandidato denunció que la ciudad “está exhibiendo un nivel de asimetría, de quiebre y ruptura social muy grande, que hace que sectores importantes –no sólo norte y sur, como era tradicionalmente-, vean muy dificultada su accesibilidad a bienes y servicios”.
“Creo que, en ese sentido, hay que revertir todas las políticas que se han venido implementando en la ciudad y trabajar muy duro todos los días, pero absolutamente todos los días, para lograr una ciudad más equitativa, más solidaria, más plural y más segura también”, sostuvo.
En otro orden, al referirse al importante crecimiento que experimentan muchas ciudades del interior –entre ellas, Chivilcoy- explicó que “cuando escucho estas cosas que confirman lo que uno ve y palpa cuando recorre el país, la verdad es que eso causa una enorme satisfacción, porque es saber que estamos trabajando en un proyecto que plantea un crecimiento económico, pero un crecimiento económico para todos, con empleo, producción, generación de valor agregado y una recuperación importante del aparato productivo, con más empleo y con empleo registrado, como dice la Presidenta”, finalizó.

1º de marzo: aniversario de hechos históricos destacados

Un 1º de marzo de 1947, se nacionalizaban los ferrocarriles. El primer gobierno peronista los compró a los ingleses en 2.460 millones de pesos. Esto fue saludado por Forja como un paso significativo en cuanto a la independencia argentina.
¿Quién iba a suponer que después de tanto tiempo íbamos a llegar a una realidad tan triste? Los ferrocarriles argentinos están prácticamente destruidos y, además, se destruyen muchas vidas porque las rutas están sobresaturadas de automóviles y camiones y tenemos horrores todos los días.
Después iban a venir las nacionalizaciones del gas, los teléfonos, la navegación fluvial y del Banco Central. O sea, se sentaron las bases para que se construyera un gran país. Seríamos un país extraordinario si hubiésemos seguido aquel derrotero; si no se hubiera quebrado la institucionalidad para servir a intereses espurios de ciertos grupos minoritarios del propio país y extranjeros.
El 1º de marzo es muy rico en acontecimientos. Por ejemplo, en 1877 se fundaba el diario La Reforma. Nicolás Fresier y Luis Alberto Mohr inauguraban este matutino chivilcoyano. Teníamos el antecedente de La Campaña, que había aparecido en 1875 y fue el primer períodico para transformarse después en diario.
El 1907, se fundaba el diario El Debate, dirigido por Antonio Seara y José Fernández Coria, con la redacción de Eduardo Fagnani. Funcionaba en la tercera cuadra de la avenida Villarino y asumió una posición claramente contraria a la política de Vicente Domingo Loveira. Cuando ocurre en 1910 el asesinato de Ortiz, este diario jugó un papel fundamental para lo que significó la muerte política de Loveira.
Tenía en el techo, en la terraza, una sirena y aparecían dos y, a veces, tres ediciones en el día. Pocos minutos antes de la aparición de cada edición, sonaba la sirena.
En muchos aspectos, Vicente Loveira fue positivo para Chivilcoy. Le debemos muchas obras y ha perdurado en el nombre de una calle y en el busto de la Plaza 9 de Julio.
En 1879, se fundaba la Escuela Nº 5, frente a la Plaza Colón. En 1945 se la iba a bautizar con el nombre de “Remedios de Escalada de San Martín”. Se trata de una plaza y una escuela que quiero mucho, porque pertenecen al barrio de mi nacimiento. Yo iba a la Escuela Nº 6 y, cuando empezó a ser demolida, allá por 1950 y tantos, una parte del alumnado concurrimos a la Escuela Nº 5 y otra parte a la Nº 1.
Es una escuela que conserva, como muchas otras de Chivilcoy, la arquitectura original. Las plazas son verdaderos monumentos históricos. El monumento a Colón, junto al de Monte Caseros (Corrientes), fue el primero en el país. Es uno de los más magníficos monumentos a Colón, con todo lo que podemos discutirlo y con todo lo que significó y significa el Día de la Raza. Está hondamente metido en el corazón de esa barriada y nosotros lo vemos así, a través de los sentimientos.
En 1909, se fundó la Escuela Nº 49, que luego sería bautizada con el nombre de “General José de San Martín”, en 1948. Originariamente no funcionaba en el lugar donde está actualmente. Funcionaba en una casona ubicada enfrente del actual edificio. La sede actual fue construida en la primera etapa del peronismo, con un criterio de arquitectura moderna. Pasado el tiempo, se iba a incorporar la sección secundaria, tan significativa para que los muchachos de esa barriada tengan a mano la posibilidad de concurrir a la escuela secundaria. Tal es así que ha quedado chica y un grupo de vecinos del Barrio Obrero están postulando la fundación de otra escuela secundaria.
Una escuela es un faro de luz civilizador. Civiliza el lugar donde se encuentra. Allá por la década del ’60, cuando ingresé a la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional de La Plata, pude ver una ciudad con gente de mucha educación, porque la misma universidad irradiaba esa acción civilizadora.
Lo mismo atribuyo a los inmigrantes de Italia que vinieron de Salerno. Por lo menos, los que conozco, se trata de gente con una educación diferente a la de inmigrantes de otros lugares de Italia. Lo atribuyo a la influencia de la universidad, una de las primeras del mundo.
Autor: Juan Larrea

Hasta el domingo 27/2 seguimos en la radio

Queridos amigos de La locomotora del Oeste:

Quiero contarles que nuestro tercer ciclo en la radio está en pleno desarrollo. Lo iniciamos el 26/12/10 y lo mantendremos hasta el 27/2/11, en nuestro horario habitual de los domingos, de 16 a 18.

Hasta el momento hemos superado ampliamente nuestras expectativas. Es mucho el material de producción que logramos para esta temporada. En lo que respecta a empresas recuperadas, ya pusimos en el aire las experiencias de Arrufat y Torgelón, mientras que en las próximas emisiones haremos lo propio con las cooperativas de Maderera Córdoba y Gráfica Chilavert.

Este año completamos nuestra recorrida por las diez localidades de campaña del Partido de Chivilcoy. Ya difundimos las notas logradas en Moquehua y Benítez; en el último programa llegará el turno de Emilio Ayarza.

Otras entrevistas que han tenido muy buena llegada fueron las que mantuvimos con el doctor Antonio Infantino (Fundación ALMA) y el bioquímico Mauricio De Marzi (científico del Conicet/UBA y docente universitario).

Como novedad, un domingo tuvimos un recital en vivo de Billy Larrode, baladista chivilcoyano que sigue recorriendo escenarios de toda la zona junto a su banda.

Todas estas notas se irán sumando a los materiales ya publicados en este blog, en el transcurso de los próximos meses.

Y, como siempre, contamos con la invalorable colaboración de Juan Larrea y Marcelo Lobo, con sus habituales micros "Viaje al Chivilcoy de antaño" y "El furgón de cola", respectivamente.

Nuestro agradecimiento a las industrias, comercios y organizaciones sindicales que nos han dado su apoyo económico para estar de nuevo en el aire: Supermercado Villafañe (de Darío Cossoli), Kassy al Kosto (de la familia Georgetti), Dekalube / Consumibles Industriales (de la familia Lobo), Antonio Hnos. (de la flia. Antonio), Unión Obrera Metalúrgica, Asociación Bancaria, Asociación Trabajadores de la Industria Lechera y Luz y Fuerza Mercedes - Seccional Chivilcoy.

Agradecimiento que hacemos extensivo a Ismael Aronne (propietario de Radio Local FM 103.7), a nuestros colegas y a todos nuestros oyentes.

Esperamos contar con todos ustedes en las tres emisiones que nos quedan (sintonizanos por www.radiolocalfm.com.ar).

Un fuerte abrazo.

José Yapor